Desde el Tiro Alcacero, la línea de La Gabia salta a los ojos:

Estando en las Minas de Liordes, es fácil encontrar el inicio:

Se asciende por terreno evidente hacia la derecha en dirección a un visible cueto:

El jorcáu que forma, a unos 2030 m, es el punto más alto del recorrido:

No puedo evitar encaramarme al cueto, que mira Liordes desde lo alto de una vertical pared. La vista es preciosa.

De nuevo en el jorcáu, hay que descender por un estrecho pero corto canalón:

Mirada atrás hacia el jorcáu y el canalón:

Empieza el tramo más aéreo y bello de La Gabia, con tendencia descendente:

Un senderillo de rebecos guía las pisadas. Hay que tener mucho cuidado con no tirar piedras, pues el camino de Los Tornos queda justo debajo.

El Güertu Las Patatas y el sombrío inicio de Las Verdes, por donde pasé hace unas horas:

Inmediatamente encima, verticales paredes por donde discurre alguna vía de escalada:

La traviesa prosigue, siempre con Fuente Dé a la vista.

Se intuye ya el final. Da pena que esta belleza se acabe.

De repente, un pequeño descenso en el que hay que extremar las precauciones porque la pared de la izquierda desploma y pretende empujarte hacia el vacío. Es el punto más delicado (por no decir el único) del trayecto:

El mismo pasaje una vez descendido:

La horcadina final está ya próxima:

Es obligado detenerse en la horcadina para visualizar lo que ha quedado atrás.


Un poco más allá nos olvidamos de la vertical para entrar en el complejo mundo de Sotordollu:

Desde este lado es más complicado encontrar La Gabia. Pero, si se sabe lo que se busca, se halla sin problemas:

Una vez en Sotordollu, las opciones se multiplican. Yo decidí bajar por La Celá, cerrando así un circuito tan bello como poco recorrido.

¡Hasta pronto!

